Un matrimonio va paseando por la calle y se encuentran con un amigo.
Alegrándose de verlo, se dirige al marido:
– “¡Hola, Paco! ¿Qué tal estás?, te veo mala cara…”
– “Mal, Pedro, tengo SIDA en estado muy avanzado. El médico me ha dado tres meses de vida”.
El amigo se despide rápidamente y se va todo acongojado.
Entonces la mujer, que por vergüenza había estado callada, le recrimina al marido:
– “¡Pero, coño Paco! ¿Cómo le dices a la gente que tienes SIDA, si lo que tienes en realidad es cáncer de pulmón?”
– “Cariño, yo me voy a morir, pero contigo nadie se acuesta…”
Salu2, Pablokan.